por Carlos Madrid
Las ilustraciones de Verónica Grech suelen aparecer en medios internacionales de prestigio. Algo que no es de extrañar, ya que gracias a sus intensos colores y a la (aparente) simplicidad, consigue explicar mucho con muy poco. Hemos hablado con ella a propósito del diseño del cartel de IlustraweekMadrid e Ilustrafest 2025.
¿Cómo fueron tus inicios?
Yo estudié Bellas artes. Después di clases, pero no me dedicaba a la ilustración profesionalmente. Hasta que cambié el chip y me hice un portfolio y una web. Empecé a hacer trabajos a nivel local y un día me llamaron para una ilustración de una publicación canadiense. La vieron en el Boston Globe y me pidieron algo parecido. Lo presenté a varios premios y gané un Adward of excellence en los Communications Arts en USA y me seleccionaron para la exposición anual de la Society of Illustrators of New York, lo que me dio mucha repercusión. Y hasta hoy.
A día de hoy publicas ilustraciones en medios internacionales, eres reconocida. ¿Cómo ha cambiado tu vida?
Lo normal. Parece que lo difícil es llegar, pero mantenerse también. Y en el mundo de la ilustración más, porque es muy cambiante. Con los años puedo ver que antes de empezar en este mundo tenía mucha ilusión, sin embargo, cuando te pones a trabajar es como cualquier otro trabajo. Lo bonito lo ven los demás desde fuera. Trabajas muchas horas solo.
¿Cómo definirías tus ilustraciones a alguien que nunca se haya acercado a ellas?
Yo soy una persona muy activa y espontánea y creo que la personalidad se refleja en el trabajo. Me gusta resolver las cosas rápido. Por ello en mi mente hago una síntesis de las formas: si puedo dibujar algo con tres líneas, para qué voy a hacer más. Me atrae mucho la simpleza de los bloques de color. Es un poco como si estuviera recortando papeles. Es una cuestión de querer ver el resultado rápido aunque implica el mismo esfuerzo que un trabajo detallado. Al final es como un juego ir construyendo con los colores que se solapan. El resultado gráfico habla de la personalidad, de lo que siente y de cómo ve la vida el ilustrador.
¿Por qué crees que conectan con el público?
Creo que conectan porque hay algo de universal en el color. El color gusta en cualquier país. Es humano. Nos devuelve a la infancia y a momentos felices. Si los temas conectan o no, no es elección mía. Sucede. Yo soy una ilustradora de prensa, por lo que me plantean los temas. A lo largo de estos años he ido haciendo ilustraciones que tienen que ver con el feminismo, con lo social, con la moda que también me apasiona. Al final si a un director de arte le ha gustado tu planteamiento, ellos van a ir construyendo tu portfolio porque te llaman para cosas parecidas. A mí me gusta que las ilustraciones sean bonitas, aunque el tema de detrás pueda ser triste o controvertido.
¿Qué opinión tienes sobre la IA?
Yo creo que es un software que coge un montón de ideas de otras personas y saca otra cosa, pero para nada es creatividad. Además, las IA están vulnerando los derechos de autoría. Yo tendré mucho cuidado de no consumir cultura realizada con IA. No estaría a gusto leyendo un libro escrito por ella, por ejemplo. Parte de la emociónn de leer o contemplar una imagen, del consumo cultural, es pensar qué experiencias y esfuerzo han vivido los autores para crear eso. Maravillarse de las capacidades del ser humano, de que tengamos un cerebro que se ha desarrollado para llegar hasta aquí. ¿Y ahora queremos sustituirlo por una máquina. ¿De verdad no queremos ser creativos? Esto ha ocurrido porque nos hemos dejado en manos del consumo.